Malditos poemas, más presión, más y más.
Es curioso lo de vivír, a veces voy por la vida tranquilamente, sin sentir nada, sin disfrutar de nada, pero vivo y otras sin embargo siento toda la presión de la vida sobre mi y me pregunto ¿que hago aquí?, siento como si me presionara el Universo con toda su furia y me dijera, aquí mando yo, yo dispongo todo y tu eres un humano efímero. La cosa es que la presión te hace consciente de todo, disfrutas o sufres pero eso es estar vivo y no lo contrario, osea, lo de pasar por la vida tranquilamente. La vida en realidad la definiría de trepidante. Ya lo he escrito, pero yo creo que sólo somos energía, pura energía, creo que mi amigo Carlos G., estará de acuerdo conmigo cuando lea esto (él es Físico Nuclear, es la persona que conozco que más sabe del Universo).
Voy a probar la Medicina Tibetana, que me la ha recomendado Carlos G. Cuando tenga las pelas del tratamiento, claro.
Esta semana quizá compre una moto, una muy barata, así le devuelvo a Juan "El Colombias" la suya que llevo ahora.
El mártes es el Barça-Madrid, esto ya no es fútbol, personalmente creo que se les ha ido de las manos y que el partido va a ser muy bronco y muy feo, pero de esos que no hay que dejar de ver.
Hoy he cenado en "La Pata" BENIMACLET un bocata de jamón con queso que estaba muy rico.
Y bueno, sigo con mi vida, sigo en la rueda de la vida, a veces arriba a veces abajo. Sintiendo la presión de vivír (por suerte).
Ayer, anoche me vino un flash, me levanté de la cama y empecé a escribír una historia con aspiraciones de "Novela Negra", espero culminarla con éxito, Se desarrolla en Buenos Aires y en Valencia y el título que me salió es "TU TANGO PARA MI BANDONEON".
Malditos poemas, Antonio José, tio, ¡para mí la fea!.
Mi novela MALDITOS POEMAS ya está a la venta en amazon.com y aquí, siempre, Mi FIRMA son MIS MALDITOS POEMAS, mis versos mi identidad, soy más poeta que nada. Vivo muy cerca de los Infiernos y de las Risas. A veces la vida es una tortura y te parece que has fracasado otra vez, aférrate a lo que ames y aprieta los dientes, quizá fracases de nuevo, pero eso da igual, lo malo es no tener fuerzas para volver a intentarlo y guarda siempre un sueño para cuando ya no seas capaz de soñar.
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sábado, 30 de abril de 2011
sábado, 9 de octubre de 2010
MALDITOS POEMAS:
Malditos poemas, ¿por qué te dejé?, ¿por que me dejaste?, por que sin todo eso "Malditos poemas" nunca hubieran existido. Al menos no serían míos, al menos no así.
A veces pienso en la muerte. No en morirme, ni siquiera en matarme, y eso que los bipolares tenemos la tasa más alta de suicidio de toda la población. Nunca he pensado en matarme, nunca. Sólo pienso en la muerte, en cómo será. No creo en un Dios que deja morir de hambre niños en Africa, no es él, no, somos nosotros. Pero ese es otro tema. La muerte. Mi amigo Carlos G., Físico Nuclear que vive en Madrid, estará Carlitos de acuerdo conmigo si digo que todo es energía, que nosotros, cada uno de nosotros somos sólo energía. A veces siento la energía de mi padre muerto para la vida, vivo para mi eternidad. Todos los días me acuerdo del viejo, un viejo de 47 años que tenía cuando murió, un chaval me parece ahora, pero entonces era para mi el viejo, mi padre era para mi Dios, pero no quiero hablar de él ahora. Sólo digo que todos los días le recuerdo aunque sea unos segundos. Eso es así, los que amas siempre están contigo. Ni siquiera la muerte nos separará jamás.
El cielo es sólo el recuerdo de los tuyos y el infierno son tus malos actos. Hay que tener principios de vida bien cimentados. ¡Joder como llueve!. Es sábado noche, son las nueve y caen truenos, ¡me encanta!. Principios, decía que hay que tener principios. Mis padres me los dieron buenos y yo sólo me he equivocado cuando me he equivocado yo solo. Vaya frase. Y yo solo lo he pagado. Hay que ser un hombre y cuando la vida te pasa factura has de pagar la cuenta. Los hay que tienen los cojones de dejarle propina. Olé. Nunca me he quejado, nunca es nunca y nunca lo pienso hacer. Quejarse y lloriquear es de mediocres. No merece la pena vivir amargándose a uno mismo y a los demás. Siempre he apostado por vivír intensamente, a veces demasiado, diréis algunos, los que mejor me conocéis, el núcleo duro de mi vieja guardia. Sento, Rafa, Jamer, Curri, La Basca y José S, Nacho y Toni Pata, mi primo Emilio y el pequeño "Célula". Nunca he sabido dónde termina él y empiezo yo. Me refiero a Juanjo. ¡Coño, matizaré que éste si que es mi primo de verdad!. Otro día hablaré de mis primos de sangre. Y primas.
No deberíamos dejar pasar más tiempo sin decirles a los que les queremos, eso, un te quiero de ocho letras. Yo casi todos los días abrazo a mi madre. Con mi madre estoy en paz, y es que todo lo que le debo jamás me lo ha querido cobrar.
Malditos poemas, muere cada día y un día más que habrás vivido.
A veces pienso en la muerte. No en morirme, ni siquiera en matarme, y eso que los bipolares tenemos la tasa más alta de suicidio de toda la población. Nunca he pensado en matarme, nunca. Sólo pienso en la muerte, en cómo será. No creo en un Dios que deja morir de hambre niños en Africa, no es él, no, somos nosotros. Pero ese es otro tema. La muerte. Mi amigo Carlos G., Físico Nuclear que vive en Madrid, estará Carlitos de acuerdo conmigo si digo que todo es energía, que nosotros, cada uno de nosotros somos sólo energía. A veces siento la energía de mi padre muerto para la vida, vivo para mi eternidad. Todos los días me acuerdo del viejo, un viejo de 47 años que tenía cuando murió, un chaval me parece ahora, pero entonces era para mi el viejo, mi padre era para mi Dios, pero no quiero hablar de él ahora. Sólo digo que todos los días le recuerdo aunque sea unos segundos. Eso es así, los que amas siempre están contigo. Ni siquiera la muerte nos separará jamás.
El cielo es sólo el recuerdo de los tuyos y el infierno son tus malos actos. Hay que tener principios de vida bien cimentados. ¡Joder como llueve!. Es sábado noche, son las nueve y caen truenos, ¡me encanta!. Principios, decía que hay que tener principios. Mis padres me los dieron buenos y yo sólo me he equivocado cuando me he equivocado yo solo. Vaya frase. Y yo solo lo he pagado. Hay que ser un hombre y cuando la vida te pasa factura has de pagar la cuenta. Los hay que tienen los cojones de dejarle propina. Olé. Nunca me he quejado, nunca es nunca y nunca lo pienso hacer. Quejarse y lloriquear es de mediocres. No merece la pena vivir amargándose a uno mismo y a los demás. Siempre he apostado por vivír intensamente, a veces demasiado, diréis algunos, los que mejor me conocéis, el núcleo duro de mi vieja guardia. Sento, Rafa, Jamer, Curri, La Basca y José S, Nacho y Toni Pata, mi primo Emilio y el pequeño "Célula". Nunca he sabido dónde termina él y empiezo yo. Me refiero a Juanjo. ¡Coño, matizaré que éste si que es mi primo de verdad!. Otro día hablaré de mis primos de sangre. Y primas.
No deberíamos dejar pasar más tiempo sin decirles a los que les queremos, eso, un te quiero de ocho letras. Yo casi todos los días abrazo a mi madre. Con mi madre estoy en paz, y es que todo lo que le debo jamás me lo ha querido cobrar.
Malditos poemas, muere cada día y un día más que habrás vivido.
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